01 Bruxismo
Apretar o rechinar los dientes, casi siempre de noche y sin enterarte.
Si aprietas los dientes por la noche o te duele al abrir la boca, el problema no está en un diente: está en la fuerza y en la articulación.
Apretar los dientes mientras duermes desgasta el esmalte, carga la articulación y rompe lo que lleves puesto. No se decide y no se quita con voluntad, pero se puede proteger, y cuanto antes se detecta el desgaste, menos esmalte se pierde.
El hábito, la protección y la articulación. Se exploran juntos porque casi siempre vienen de la mano.
01 Apretar o rechinar los dientes, casi siempre de noche y sin enterarte.
02 Hecha a medida para que la fuerza la reciba ella y no tus dientes.
03 Chasquidos, dolor al abrir o la mandíbula que se queda trabada.
Se cruzan mucho y se exploran juntas, pero no son lo mismo ni se tratan igual.
Un hábito
Una articulación
Si te reconoces en las dos columnas, es lo más habitual: apretar sobrecarga la articulación. Más en bruxismo y en ATM.
Cinco pasos. El segundo, hablar de tu día a día, es el que más orienta el diagnóstico.
Se miran los desgastes de los dientes, los músculos de la mandíbula y cómo abres y cierras. El desgaste cuenta la historia.
Cuándo duele, si te levantas con la mandíbula cansada, si has cambiado de trabajo o de ritmo. Aquí el contexto es parte del diagnóstico.
No es lo mismo apretar por la noche que un problema de la articulación, aunque a veces vengan juntos. El tratamiento cambia.
Una férula si hay que proteger los dientes, y pautas o derivación si lo que manda es la articulación o la tensión.
Se comprueba cómo responde: si el desgaste se ha frenado, si la férula ajusta y si el dolor ha cedido.
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PregúntanosCasi nadie se ve haciéndolo. Las pistas son levantarte con la mandíbula cansada o con dolor de cabeza en las sienes, notar los dientes sensibles por la mañana, o que alguien te oiga rechinar. Y sobre todo el desgaste, que lo vemos nosotros en la revisión.
No, y quien te diga que sí, te está vendiendo algo. La férula protege: recibe ella la fuerza en lugar de tus dientes. El hábito de apretar tiene que ver con el estrés, el sueño y otros factores, y se trabaja aparte.
El bruxismo va por épocas y suele estar ligado a lo que tengas encima. Puede bajar mucho, y lo importante mientras tanto es que no te destroce los dientes ni la articulación.
No. Apretar es un hábito; la ATM es la articulación de la mandíbula, que puede doler, chasquear o bloquearse. Se relacionan y a menudo coinciden, pero se exploran y se tratan por separado.
Te llamamos hoy mismo para encajar el día y la hora que mejor te venga.
Qué incluye, qué vemos en la revisión, qué lo dispara y qué se pierde si no se trata.
Lo que ocurre cuando el problema no está en un diente concreto, sino en la fuerza con la que muerdes o en la articulación que mueve la mandíbula.
El bruxismo es apretar o rechinar los dientes, normalmente de noche. La férula de descarga es la forma de proteger los dientes de esa fuerza. Y la articulación temporomandibular es la que da chasquidos, dolor al abrir o bloqueos.
Son tres cosas distintas que se cruzan mucho: quien aprieta acaba sobrecargando la articulación, y quien tiene la articulación tocada suele apretar más. Por eso se exploran juntas.
Los bordes de los incisivos planos, facetas brillantes en las muelas, fisuras en el esmalte y a veces la lengua o el carrillo marcados.
Ese desgaste es la huella del bruxismo y se ve en una revisión normal, aunque tú no notes nada. Es una de las razones por las que la revisión no es solo buscar caries.
También miramos los músculos: si al palpar el masetero o la sien molesta, si abres recto o desviando y hasta dónde abres. Son treinta segundos que cambian el diagnóstico.
Estrés, ansiedad, un sueño de mala calidad, ciertos medicamentos, el alcohol y el tabaco.
No es una cuestión de fuerza de voluntad: apretar por la noche no se decide. Por eso el enfoque es doble, proteger lo que se puede dañar y trabajar sobre lo que lo alimenta.
Cuando el cuadro apunta a un problema de sueño, a dolor crónico o a ansiedad, lo sensato es decirlo y derivar a quien corresponda. Un dentista puede proteger tus dientes; no puede tratarlo todo.
Esmalte, que no se regenera. Y, con el tiempo, dientes fracturados, sensibilidad y trabajos que se rompen antes de tiempo.
El desgaste es acumulativo y silencioso: se ve al comparar fotos de hace años, no de un mes a otro. Cuando el paciente lo nota, suele ser porque un diente se ha astillado.
Y afecta a todo lo demás: es la causa de que se rompa una carilla, de que falle una corona y de que una pieza endodonciada se parta. Por eso se pregunta siempre antes de un tratamiento importante.
La clínica está en la Avenida del General Perón 16, a tres minutos del metro de Santiago Bernabéu.
Atendemos de lunes a viernes de 9:30 a 13:00 y de 16:00 a 20:00. La primera visita es gratuita e incluye la exploración del desgaste y de la articulación.
Si lo que hace falta es una férula, se toma la medida aquí y se revisa el ajuste después. Quién te va a atender está en quiénes somos.