Dolor intenso
Un dolor que no cede con analgésicos suele ser pulpitis o un absceso. Se trata el mismo día; el alivio es inmediato al abrir el diente o drenar.
Dolor fuerte, un diente roto, una infección o una prótesis que se ha soltado. Llama y te damos hueco hoy: primero quitamos el dolor, después vemos qué ha pasado.
Las seis urgencias más frecuentes, qué hacer mientras vienes y cuánta prisa corre cada una.
Un dolor que no cede con analgésicos suele ser pulpitis o un absceso. Se trata el mismo día; el alivio es inmediato al abrir el diente o drenar.
Guarda el fragmento en leche o suero si lo tienes. Según la fractura, se reconstruye en la misma visita o se protege hasta la restauración definitiva.
Si es definitivo, no lo limpies ni lo seques: llévalo en leche y ven en menos de una hora. Se puede reimplantar.
Hinchazón en la cara o la encía, a veces con fiebre. Se drena, se pauta antibiótico y se programa el tratamiento de la causa.
No suele doler, pero deja el diente expuesto. Se recoloca o se sustituye en una visita corta.
Reparación en clínica en la mayoría de los casos, y ajuste si roza. Sin quedarte sin prótesis.
Sin esperas innecesarias: la primera visita de urgencia está pensada para quitar el dolor, no para hacerlo todo.
Por teléfono o WhatsApp. Con dos preguntas sabemos si es para venir ahora o si puede esperar a mañana.
Guardamos tiempo para urgencias en la agenda del día. Si hay sitio y estás cerca, entras enseguida.
Anestesia, drenaje o apertura del diente según el caso. La prioridad de esa visita es que salgas sin dolor.
Radiografía y explicación de lo que ha pasado. Si hace falta más tratamiento, te lo presupuestamos por escrito.
Te damos pautas por escrito y un teléfono al que llamar si algo no va como debería.
Lo que ayuda y lo que empeora las cosas en la hora que tardas en llegar.
★★★★★Mi dentista de confianza desde hace años. Gran profesional y amable, no se puede pedir más. Él y su equipo de trabajo son de 10.
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Si tu duda no está aquí, llámanos y te la resolvemos por teléfono.
Llamar ahoraSí. No hace falta ser paciente ni tener historial previo: se hace la radiografía en el momento.
En horario de clínica, el mismo día. Guardamos hueco en la agenda para urgencias. Si el caso es un diente que se ha caído, ven directamente: cuanto antes, mejor pronóstico.
Exploración, radiografía y el tratamiento necesario para quitar el dolor. Si después hace falta más, se presupuesta por escrito antes de seguir.
La clínica abre de lunes a viernes de 9:30 a 13:00 y de 16:00 a 20:00. Fuera de ese horario, si hay fiebre alta, dificultad para tragar o hinchazón que crece, acude a urgencias hospitalarias. El resto puede esperar al primer hueco del lunes con analgesia.
Solo si no hay forma de salvarlo, y nunca en la primera visita sin que lo hayas decidido tú con el diagnóstico delante. La prioridad es quitar el dolor y conservar el diente si es posible.
Si el dolor es fuerte, llama al 915 350 351: el formulario es para lo que aguanta hasta mañana.
Qué cuenta como urgencia, por qué duele tanto un diente y qué hacer en la hora que tardas en llegar.
Es cualquier situación que necesita atención en horas, no en semanas.
Entran aquí el dolor que no cede, un traumatismo, una infección con hinchazón o un sangrado que no para. También una prótesis rota que te deja sin poder comer, aunque no duela.
La diferencia con una visita normal es la prioridad. Una urgencia entra el mismo día y el objetivo de esa primera visita es resolver el problema agudo. El tratamiento de fondo, si lo hay, se planifica después con calma dentro de los tratamientos de la clínica.
El nervio del diente está encerrado en una cámara rígida y no tiene sitio para hincharse.
Cuando se inflama por una caries profunda o por un golpe, la presión se traduce en un dolor intenso que empeora con el calor y al tumbarse.
Por eso los analgésicos ayudan poco: no reducen la presión. Abrir el diente y liberar la cámara alivia en minutos. Después se completa la endodoncia o se decide el tratamiento definitivo.
Un flemón es la salida al exterior de una infección que empezó en el diente o en la encía.
La hinchazón puede llegar a la cara. Si hay fiebre, dificultad para abrir la boca o para tragar, es una urgencia que no puede esperar a mañana.
El tratamiento es drenar, pautar antibiótico y, en una segunda visita, tratar la causa. El antibiótico solo, sin tratar el diente, hace que el flemón vuelva.
Un diente definitivo que se ha salido entero puede reimplantarse si se actúa en la primera hora.
Cógelo por la corona, sin tocar la raíz, no lo laves con agua del grifo y llévalo en leche, suero o dentro de la boca, junto a la mejilla.
Si solo se ha roto un fragmento, guárdalo: a veces se puede volver a adherir. Si el diente se ha movido pero no se ha caído, no lo toques y ven cuanto antes para fijarlo.
En dientes de leche no se reimplanta un diente caído, pero sí hay que revisar el definitivo que viene debajo.
Los golpes en dientes definitivos jóvenes se tratan igual que en adultos, con más margen de recuperación por la edad.
Un niño con dolor dental o flemón se atiende el mismo día. Si tiene fiebre y la cara hinchada, no esperes. Fuera de urgencias, lo suyo es la odontopediatría.