01 Ortodoncia invisible
Alineadores transparentes que te quitas para comer y para cepillarte.
Alineadores transparentes, brackets y tratamiento infantil. Empezamos por estudiar tu mordida y explicarte qué hace falta.
La ortodoncia ordena los dientes, pero sobre todo corrige cómo muerdes. Bien repartida, la fuerza de la masticación deja de desgastar unas piezas más que otras y la boca se limpia mejor.
Alineadores, brackets y ortodoncia infantil. El estudio previo es el mismo y lo hace el mismo equipo.
01 Alineadores transparentes que te quitas para comer y para cepillarte.
02 La ortodoncia de siempre, hoy más pequeña y más cómoda. Resuelve casos que el alineador no alcanza.
03 Aprovechar el crecimiento para guiar la mordida y evitar tratamientos mayores después.
La última palabra la tiene el estudio de tu mordida, pero estos son los puntos de partida más habituales.
Tu casoSoy adulto y no quiero que se note
Alineadores transparentes, si tu caso se resuelve con ellos. Lo dice el estudio.
Ortodoncia invisibleTu casoTengo los dientes muy montados o la mordida no encaja
Brackets: trabajan solos y llegan a movimientos que el alineador no consigue.
BracketsTu casoMi hijo tiene siete años y le veo los dientes torcidos
Una primera revisión de la mordida. Muchas veces toca vigilar; a veces, guiar el crecimiento.
Ortodoncia infantilTu casoLlevé ortodoncia de joven y se me han vuelto a mover
Suele resolverse con alineadores, y esta vez con retenedor al terminar.
Ortodoncia invisibleCuatro pasos, siempre en este orden. El estudio es lo que decide el tratamiento, no al revés.
Radiografía, fotos y registro de la mordida. Sin eso no hay plan que valga.
Qué dientes hay que mover, con qué aparato y en qué orden. Te lo enseñamos antes de empezar.
Colocación y revisiones para ir ajustando la fuerza según avanza.
Al quitar el aparato, retenedor. Es lo que impide que los dientes vuelvan atrás.
★★★★★Mi dentista de confianza desde hace años. Gran profesional y amable, no se puede pedir más. Él y su equipo de trabajo son de 10.
★★★★★Muy buen trato y profesionalidad. Puedes confiar en ellos. Toda mi familia acude allí.
★★★★★Llevamos 10 años con él y la confianza en el doctor es absoluta, es un gran profesional. Recomendable al 100%.
Si tu duda no está aquí, llámanos y te la resolvemos por teléfono.
PregúntanosDepende de cuánto haya que mover y de la edad. Un apiñamiento leve no se parece a una mordida cruzada. En el estudio te damos una estimación para tu caso, y se revisa según va respondiendo.
Los alineadores son cómodos y casi no se ven, pero hay que llevarlos puestas la mayor parte del día y no resuelven todos los casos. Los brackets no dependen de que te acuerdes de ponértelos. En el estudio vemos cuál va mejor con tu mordida y con tu día a día.
Colocarla no duele. Los primeros días después de cada ajuste notarás presión y algo de molestia al masticar; se pasa sola en dos o tres días y se lleva bien con un analgésico normal.
La primera revisión de la mordida se hace cuando empiezan a salir los dientes definitivos. No siempre hay que tratar entonces: muchas veces solo se vigila el crecimiento y se interviene cuando toca.
Sí. El diente se mueve igual a los cuarenta que a los quince; lo que cambia es que hay que revisar antes el estado de las encías y del hueso. Si hay que tratarlas, se hace primero.
Te llamamos hoy mismo para encajar el día y la hora que mejor te venga.
Más información sobre nuestro servicio de ortodoncia.
La ortodoncia coloca los dientes en su sitio y corrige cómo encajan las dos arcadas al morder.
No es solo una cuestión de estética. Una mordida que no encaja reparte mal la fuerza de la masticación: unos dientes trabajan de más y se desgastan, y ese desequilibrio acaba notándose también en la articulación de la mandíbula.
Los dientes apiñados son además más difíciles de limpiar. Donde el cepillo y la seda no llegan bien aparecen caries y se acumula sarro, así que la ortodoncia también juega a favor de tu salud dental a largo plazo.
Dientes apiñados o montados, huecos entre las piezas, una mordida en la que los dientes de arriba tapan del todo a los de abajo, o que no llegan a tocarse al cerrar.
También cuentan las señales indirectas: morderte el carrillo, desgastes marcados en los bordes de los dientes, molestias al abrir la boca o dificultad para cortar la comida con los incisivos.
Ninguna de esas cosas se corrige sola. Y en los niños, lo que en un momento del crecimiento se arregla guiando la mandíbula, más tarde puede necesitar un tratamiento bastante más largo.
Tres caminos distintos para el mismo objetivo. Cuál te toca lo decide tu mordida, no el catálogo.
La ortodoncia invisible son férulas transparentes hechas a tu medida que se van cambiando a lo largo del tratamiento. Se quitan para comer y para el cepillado, y apenas se notan al hablar; a cambio, funcionan solo si las llevas puestas.
Los brackets van fijos al diente, así que no dependen de nadie, y permiten movimientos que el alineador no consigue. La ortodoncia infantil es otra cosa: aprovecha que el hueso todavía está creciendo para guiarlo, y muchas veces evita una extracción o un tratamiento largo en la adolescencia.
Antes de proponerte nada hacemos radiografía, fotos y registro de cómo muerdes.
Con eso se ve lo que a simple vista no se aprecia: la posición de las raíces, el hueso que las sostiene, las piezas que todavía no han salido y la relación real entre las dos arcadas.
De ahí sale el plan: qué se va a mover, con qué aparato y en qué orden. Te lo explicamos con las imágenes delante. Si antes de empezar hay que tratar una caries o unas encías inflamadas, eso va primero: la ortodoncia no se monta sobre una boca enferma.
Revisiones periódicas para ajustar, y un retenedor al terminar.
En cada revisión se comprueba que los dientes van por donde tienen que ir y se ajusta la fuerza. Es una visita corta. Entre medias, la higiene se vuelve más importante que nunca: con aparato se acumula más placa, así que conviene apoyarse en una limpieza profesional durante el tratamiento.
Y cuando se quita el aparato, el tratamiento no ha terminado: el diente tiende a volver a su sitio de origen durante meses. El retenedor es lo que consolida el resultado, y hay que usarlo como se indique.
La clínica está en la Avenida del General Perón 16, a tres minutos del metro de Santiago Bernabéu.
Es un primero, a la altura de Plaza de Lima. Atendemos de lunes a viernes de 9:30 a 13:00 y de 16:00 a 20:00, y guardamos hueco para urgencias, también si se te suelta un bracket o te molesta un alineador.
El estudio, la colocación y las revisiones las hace el mismo equipo, en la misma clínica. Si quieres saber quién te va a atender, está en quiénes somos.