Limpieza dental
Higiene profesional cada seis o doce meses.
Cuando la caries llega al nervio, la endodoncia es lo que salva el diente. Se hace con anestesia y para quitar el dolor, no para causarlo.
Cuando el nervio está afectado hay dos caminos: vaciar y sellar el interior de la pieza, o extraerla. Conservar el diente propio, con su raíz y su hueso, sigue siendo mejor que cualquier sustituto. La extracción es el último recurso, no el rápido.
Lo que es normal, lo que no y cómo cuidar el diente mientras lleva la reconstrucción provisional.
Unos días, sobre todo si había infección. Se controla con la medicación pautada.
Hasta que el diente esté reconstruido del todo, conviene no cargarlo.
La reconstrucción provisional sella el diente; si se filtra, la infección puede volver.
No es lo esperable. Para eso guardamos hueco de urgencias.
Sin nervio, el diente es más frágil. Casi siempre conviene una corona.
Cinco pasos. El primero, el diagnóstico, es el que más decide: no todos los dolores vienen de donde parece.
Pruebas de sensibilidad y radiografía. Hay dolores que parecen de una muela y vienen de la de al lado.
Se aísla el diente con un dique de goma para trabajar en un campo limpio y que no pase nada a la boca.
Se retira el nervio infectado y se limpian y dan forma los conductos de la raíz.
Se rellenan los conductos con un material que los sella para que no vuelvan a colonizarse.
Se cierra el diente y se valora una corona: sin nervio, la pieza es más frágil.
Cuatro patrones habituales. Si te suena alguno, no esperes a que se pase: cuando se pasa, suele ser peor señal.
Y alivio momentáneo con el frío. Es un patrón típico de nervio afectado.
Espontáneo, sin haber comido nada, y que te despierta. No es normal y no se va solo.
Al apretar, esa pieza toca antes que las demás o duele al cerrar la boca.
Puede indicar que el nervio lleva tiempo muerto, aunque ya no duela.
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PregúntanosEse es el tópico y viene de cuando las anestesias eran peores. La endodoncia se hace precisamente para quitar un dolor: durante el tratamiento estás anestesiado y lo que notas es presión. Después puede haber molestia al morder unos días, que se controla con analgésicos.
Depende de la pieza y de si hay infección. Muchas se resuelven en una sesión y otras necesitan dos. Te lo decimos al hacer el diagnóstico, no sobre la marcha.
Casi nunca. Un diente propio, aunque esté endodonciado, sigue teniendo su ligamento y su hueso, y eso no lo reproduce ningún implante. Se extrae cuando la pieza ya no es recuperable, no como atajo.
Porque un diente sin nervio se deshidrata y se vuelve más frágil, sobre todo en las muelas, que soportan la fuerza de la masticación. La corona reparte esa fuerza y evita la fractura, que es lo que de verdad hace perder la pieza.
Es poco frecuente, pero puede ocurrir si queda un conducto sin sellar del todo o si una filtración por el borde de la reconstrucción vuelve a contaminar. Se detecta en las revisiones con radiografía, y tiene tratamiento.
Te llamamos hoy mismo para encajar el día y la hora que mejor te venga.
Higiene profesional cada seis o doce meses.
Caries tratada en una sesión, con composite del color del diente.
Reconstrucción en cerámica cuando queda poco diente sano.
Qué es, por qué se llega a necesitar, cómo son los días siguientes y por qué suele acabar en corona.
Retirar el nervio de un diente cuando se ha infectado o dañado, limpiar los conductos de la raíz y sellarlos.
Se le llama «matar el nervio», y el nombre confunde: lo que se hace es vaciar y sellar el interior del diente para que deje de doler y se pueda conservar. La pieza sigue en su sitio, con su raíz y su hueso.
Es la alternativa a la extracción, y en la mayoría de los casos la mejor. Forma parte del bloque de salud dental de la clínica.
Casi siempre por una caries que ha avanzado hasta el nervio. También por un golpe o por un diente muy reconstruido.
La caries atraviesa el esmalte, luego la dentina y al final alcanza la pulpa, que es el tejido con el nervio y los vasos. Cuando llega ahí, ya no hay empaste que lo resuelva.
Por eso un empaste a tiempo es literalmente lo que evita una endodoncia. La diferencia entre los dos tratamientos suele ser cuestión de meses de espera.
Es normal notar la pieza sensible al morder durante unos días, sobre todo si había infección.
Se controla con la medicación pautada y conviene masticar del otro lado hasta la reconstrucción definitiva. Lo que no es esperable es dolor intenso, hinchazón o fiebre: eso es motivo de llamar.
Mientras el diente esté con una reconstrucción provisional, cuidado con lo duro y lo pegajoso: si se filtra, la infección puede volver.
Sellarlo bien por dentro y protegerlo por fuera. Las dos cosas, no una.
Una endodoncia impecable en un diente que después se fractura no sirve de nada. Por eso la reconstrucción y, cuando toca, la corona forman parte del mismo tratamiento y no de un capítulo aparte.
Y si aprietas los dientes por la noche, una pieza endodonciada es la primera candidata a partirse. Se valora una férula en bruxismo y ATM.
La clínica está en la Avenida del General Perón 16, a tres minutos del metro de Santiago Bernabéu.
Atendemos de lunes a viernes de 9:30 a 13:00 y de 16:00 a 20:00 y guardamos hueco para urgencias: un dolor de nervio no espera a la semana que viene.
El diagnóstico, el tratamiento y la reconstrucción se hacen aquí, con el mismo equipo y con tu historial completo en un solo sitio.