Come sin pensarlo
- Pasta, arroz y legumbres
- Carne y pescado en trozos pequeños
- Fruta cortada, no a mordiscos
- Verdura cocida o al vapor
- Lácteos, huevos, sopas y purés
Ortodoncia fija para las mordidas que un alineador no resuelve. Trabaja día y noche, sin depender de que te acuerdes.
Los brackets van pegados al diente y unidos por un alambre que tira en la dirección que marca el plan. Al no quitarse, hacen movimientos que ninguna férula consigue: enderezar raíces, cerrar espacios o corregir cómo encajan las dos arcadas.
Cinco pasos, del estudio al retenedor. Entre medias, revisiones cada pocas semanas para ir cambiando el alambre.
Radiografía, fotos y registro de la mordida. Es lo que dice si tu caso necesita aparato fijo o se resuelve con alineadores.
Qué dientes hay que mover, hacia dónde y en qué orden. Te lo explicamos con las imágenes delante antes de empezar.
Se pega cada bracket al diente y se pasa el alambre. Es una sesión más larga que las demás, pero no duele ni necesita anestesia.
En cada revisión se cambia el alambre o las gomas para que la fuerza siga en la dirección correcta.
Se quitan los brackets, se pule el esmalte y se coloca el retenedor, que es lo que impide que los dientes vuelvan atrás.
Si te reconoces en alguna, el aparato fijo es probablemente tu camino. El estudio lo confirma.
Cuando falta bastante sitio y hay que mover los dientes de verdad, no solo alinear la parte de delante.
Los dientes de arriba y los de abajo no se corresponden al cerrar. Ahí el aparato fijo llega donde no llega una férula.
Enderezar raíces, cerrar espacios de extracciones o subir y bajar piezas concretas.
El bracket trabaja solo, día y noche. No hay que acordarse de ponérselo ni contar horas.
No cambia tu vida, cambia cómo comes durante una temporada. Lo que se rompe casi siempre es por un mordisco que se podía haber dado de otra forma.
★★★★★Mi dentista de confianza desde hace años. Gran profesional y amable, no se puede pedir más. Él y su equipo de trabajo son de 10.
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Si tu duda no está aquí, llámanos y te la resolvemos por teléfono.
PregúntanosColocarlos no duele: se pegan al diente, no se toca la encía y no hace falta anestesia. Lo que se nota son los dos o tres días siguientes, con presión al masticar y algo de roce en los labios, que se calma con cera de ortodoncia.
Menos que hace unos años: los brackets de hoy son bastante más pequeños. Los hay metálicos, que son los más habituales, y versiones estéticas del color del diente. Cuál encaja en tu caso se decide en el estudio.
Cepillo suave después de cada comida, en dos tiempos: por encima del alambre y por debajo. Y cepillo interproximal para lo que queda entre bracket y bracket, que es donde se acumula la placa. Conviene apoyarse en una limpieza profesional durante el tratamiento.
No pasa nada grave, pero no lo dejes. Llámanos y te damos cita para volver a pegarlo. Si el alambre suelto te está pinchando, cúbrelo con cera hasta que vengas; eso sí es motivo de urgencia.
Sí. El diente se mueve a cualquier edad. Lo que hay que revisar antes es el estado de las encías y del hueso, porque el aparato se apoya en ellos: si hay enfermedad periodontal, se trata primero.
Te llamamos hoy mismo para encajar el día y la hora que mejor te venga.
Alineadores transparentes que te quitas para comer y para cepillarte.
Aprovechar el crecimiento para guiar la mordida y evitar tratamientos mayores después.
Alineamos tu sonrisa a cualquier edad.
Cómo funcionan, qué tipos hay, cómo son los primeros días y qué higiene piden.
Son piezas pequeñas que se pegan a cada diente y se unen entre sí con un alambre. El alambre es el que tira; el bracket transmite esa fuerza al diente.
Se llama ortodoncia fija porque no te la quitas: trabaja las veinticuatro horas. Esa es su ventaja frente a la ortodoncia invisible, que solo actúa mientras la llevas puesta.
En cada revisión se cambia el alambre por otro de distinto calibre o forma, o se ajustan las gomas. Ese cambio es lo que marca el ritmo del tratamiento y por lo que las citas no se pueden ir dejando.
El bracket metálico es el más usado: resistente, pequeño y el que mejor responde en movimientos complejos.
Existen también versiones estéticas, de cerámica o de zafiro, del color del diente o transparentes. Se notan bastante menos, son algo más frágiles y requieren cuidado con lo que mancha, como el café o el tabaco.
No es una elección de catálogo: depende de qué movimientos haya que hacer y de cuánto tiempo va a estar puesto el aparato. En el estudio te decimos qué encaja en tu caso y por qué.
Presión al morder durante dos o tres días, roce en labios y carrillos, y la sensación de tener algo raro en la boca.
Todo eso pasa. La cera de ortodoncia resuelve el roce mientras la mucosa se acostumbra, y para la presión basta con un analgésico normal y comer blando esos días.
Después de cada ajuste se repite, pero mucho más suave: el primer alambre siempre es el que más se nota. Si algo pincha o se clava, no lo aguantes una semana; llámanos y lo arreglamos en una visita corta.
Con brackets se acumula más placa, y donde hay placa acaba habiendo caries o encías inflamadas.
Cepillado después de cada comida, cepillo interproximal para los huecos entre brackets y seda con enhebrador o irrigador si te resulta más cómodo. Son cinco minutos más al día.
El riesgo real de descuidarlo no es solo una caries: son las manchas blancas alrededor del bracket, que aparecen por desmineralización y siguen ahí cuando se retira el aparato. Por eso durante el tratamiento conviene una limpieza profesional más seguida de lo habitual y vigilar las encías, que es terreno de la periodoncia.
La clínica está en la Avenida del General Perón 16, a tres minutos del metro de Santiago Bernabéu.
Atendemos de lunes a viernes de 9:30 a 13:00 y de 16:00 a 20:00. El estudio, la colocación y todas las revisiones se hacen aquí, con el mismo equipo de principio a fin, y guardamos hueco para los imprevistos del aparato.
La primera visita es gratuita y sirve para saber qué necesita tu mordida: puede ser aparato fijo, pueden ser alineadores o puede ser tratamiento infantil si se trata de un niño. Cómo llegar, en contacto.