01 Blanqueamiento dental
Aclara el tono del esmalte sin tocar el diente. Se hace después de la limpieza, nunca antes.
Cambiar el color o la forma de dientes sanos, sin que se note que están hechos. Siempre después de que la boca esté en condiciones.
La estética dental trabaja sobre dientes que ya están sanos: el color, la forma, un borde roto o un hueco. Antes va siempre la revisión, porque sobre una boca enferma ningún resultado aguanta. Y antes de decidir, una conversación sobre qué esperas ver.
Del más sencillo al más planificado. Cuál te toca depende de si el problema es el color, la forma o el conjunto.
01 Aclara el tono del esmalte sin tocar el diente. Se hace después de la limpieza, nunca antes.
02 Láminas finas sobre la cara visible del diente, para forma, color o un borde astillado.
03 Planificar el conjunto antes de tocar nada: qué hace falta, en qué orden y hasta dónde llegar.
Casi nunca hace falta todo. Según lo que no te guste, el camino es uno u otro.
Tu casoMis dientes están bien, pero amarillentos
Limpieza primero y, si hace falta, blanqueamiento. Sin tocar el diente.
Blanqueamiento dentalTu casoTengo un diente astillado o más pequeño que el resto
Una carilla sobre ese diente, o un retoque con composite si es poca cosa.
Carillas dentalesTu casoNo me gusta cómo están colocados
Tu casoMe gustaría cambiar varias cosas a la vez
Cuatro pasos antes de tocar un diente. El tercero es el que más tiempo lleva y el que evita disgustos.
Primero la boca: caries, encías y mordida. Sobre un diente enfermo no se hace estética.
Fotos de tu sonrisa y, cuando el caso lo pide, una simulación para ver hacia dónde vamos antes de decidir.
Qué opciones tienes, qué cambia cada una y qué implica en tus dientes. Con lo reversible y lo que no, dicho claro.
Se hace lo acordado y se revisa el resultado contigo. Si hay que ajustar algo, se ajusta.
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Si tu duda no está aquí, llámanos y te la resolvemos por teléfono.
PregúntanosNo debería. El trabajo bien hecho copia el tono, la forma y la translucidez de tus propios dientes, con sus pequeñas irregularidades. Lo que canta es lo contrario: dientes todos iguales, demasiado blancos y demasiado rectos.
Depende del tratamiento. El blanqueamiento no toca el diente. Las carillas, según el tipo y el caso, pueden necesitar desgastar una capa fina. Te decimos antes de empezar cuánto, y si esa decisión tiene vuelta atrás o no.
No es para siempre y nadie serio te dirá una cifra: depende de lo que comas, de si fumas, de tu higiene y de si aprietas los dientes por la noche. Lo que sí podemos decirte es qué lo acorta y cómo mantenerlo.
No hasta tratarlas. Es la regla que menos gusta y la más importante: la estética sobre una boca enferma dura poco y sale cara. Primero salud dental y después lo demás.
Entonces el tratamiento no es estético, es ortodoncia. Mover un diente a su sitio suele dar mejor resultado que taparlo, y no desgasta esmalte.
Te llamamos hoy mismo para encajar el día y la hora que mejor te venga.
Qué tratamientos incluye, cuál encaja en cada caso y qué hace que el resultado dure.
Los tratamientos que cambian el aspecto de dientes que están sanos: su color, su forma o su tamaño.
Son el blanqueamiento, que actúa sobre el tono del esmalte; las carillas, que cubren la cara visible del diente; y el diseño de sonrisa, que no es un tratamiento en sí sino la planificación del conjunto antes de tocar nada.
La diferencia con el resto de la clínica es el punto de partida: aquí no hay una enfermedad que tratar, hay algo que no te gusta. Por eso la conversación previa pesa tanto como la técnica.
Ningún tratamiento estético se hace sobre caries sin tratar, encías inflamadas o una mordida que desgasta los dientes.
No es una norma de la casa, es lo que hace que el resultado dure. Una carilla sobre una encía enferma acaba con el margen a la vista cuando la encía se retrae; un blanqueamiento con caries activas es doloroso y no cambia nada de fondo.
Por eso la revisión es el primer paso y la limpieza el segundo. Muchas veces, después de la limpieza, el color que querías recuperar ya está ahí y el tratamiento estético deja de hacer falta.
La pregunta más repetida. La respuesta depende de si el problema es el color o es la forma.
Si tus dientes están bien colocados y bien formados pero amarillean, el camino es el blanqueamiento: no toca el diente y es el tratamiento menos invasivo que existe en estética dental.
Si lo que no te gusta es la forma, el tamaño, un borde astillado o un hueco entre las piezas, el blanqueamiento no lo va a resolver por mucho que aclare. Ahí entran las carillas, que son un paso mayor porque en muchos casos implican desgastar algo de esmalte.
La mitad de los disgustos en estética dental vienen de no haber puesto en común qué se esperaba.
Por eso preguntamos qué es exactamente lo que no te gusta y qué esperas ver después, y decimos con claridad hasta dónde se puede llegar en tu caso. Si lo que pides no es alcanzable, o no es recomendable para tus dientes, lo decimos antes.
Tampoco copiamos sonrisas de fotos: tus dientes tienen que encajar con tu cara, tu edad y tu forma de hablar. Un resultado que llame la atención por artificial es un mal resultado, aunque esté impecablemente hecho.
Tabaco, café, té y vino tinto manchan; apretar los dientes por la noche astilla y desgasta.
Ninguna de esas cosas anula el tratamiento, pero todas acortan lo que dura. Si aprietas o rechinas, conviene tratarlo antes o a la vez: es terreno de bruxismo y ATM, y una férula puede ser la diferencia entre que una carilla aguante años o se astille pronto.
Lo demás es lo de siempre: higiene diaria y revisiones. Un tratamiento estético no necesita cuidados raros, necesita los normales hechos bien.
La clínica está en la Avenida del General Perón 16, a tres minutos del metro de Santiago Bernabéu.
Atendemos de lunes a viernes de 9:30 a 13:00 y de 16:00 a 20:00. La primera visita es gratuita y sirve justo para esto: ver tu boca, entender qué te gustaría cambiar y decirte qué es razonable esperar.
El mismo equipo hace la revisión, el tratamiento y el seguimiento. Quién te va a atender está en quiénes somos, y cómo llegar, en contacto.