Bruxismo
Apretar o rechinar los dientes, casi siempre de noche y sin enterarte.
Hecha a medida, rígida y ajustada en consulta: la fuerza de apretar la recibe ella en lugar de tus dientes.
La férula no quita el hábito de apretar: lo hace inofensivo. Se interpone entre las dos arcadas, reparte los contactos y se desgasta en lugar de tu esmalte. Es lo más sencillo que existe para frenar un daño que, si no, es acumulativo.
Parecen lo mismo y no lo son. La diferencia está en el material y en que alguien ajuste cómo muerdes.
| A medida | De farmacia | |
|---|---|---|
| Cómo se hace | Sobre el molde de tu boca | Genérica, se ablanda con agua caliente |
| Material | Rígido | Normalmente blando |
| Ajuste de la mordida | Se retoca en consulta | Ninguno |
| Efecto en el músculo | Reparte la carga | Al morder algo blando, a veces se aprieta más |
| Con el uso | Se revisa y se renueva | Puede ir moviendo los dientes |
Cinco pasos, y el cuarto importa tanto como los otros: una férula que no se ajusta al entregarla acaba en un cajón.
Primero hay que confirmar que hay desgaste activo y ver cómo muerdes. Una férula no se receta a ciegas.
Se toma la medida de tus arcadas y de tu mordida. De ahí sale una pieza que encaja solo en tu boca.
Se hace en un material rígido y se ajusta el grosor y los contactos según tu caso.
Se prueba, se retocan los puntos que tocan de más y se explica cómo ponerla y cómo limpiarla.
Se mira cómo viene marcada y si sigue ajustando. Ese desgaste en la férula es la prueba de que está trabajando.
Cuatro situaciones. En todas, lo que se protege es esmalte que no se regenera.
Confirmado por el desgaste que vemos o porque alguien te ha oído rechinar.
Cansancio muscular, dolor en las sienes o dificultad para abrir del todo.
Carillas, coronas o implantes. La fuerza de apretar es lo que más los rompe.
Bordes planos, fisuras y sensibilidad creciente. Aquí la férula frena una cuenta atrás.
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PregúntanosPara que la fuerza de apretar se reparta sobre una pieza rígida en lugar de sobre tus dientes. Se desgasta ella, no tu esmalte, y de paso suele relajar algo la musculatura. No cura el bruxismo: lo hace inofensivo.
Para salir del paso y poco más. Se adaptan con agua caliente y quedan blandas y genéricas, lo que en algunos casos hace apretar todavía más y puede mover los dientes. La hecha a medida es rígida, encaja solo en tu boca y se ajusta cuando hace falta.
Sí, para dormir. Al principio cuesta un par de noches y se saliva más; después se olvida. Si te la quitas dormido sin darte cuenta, dínoslo: a veces es cuestión de ajuste.
Con agua fría y cepillo, y sin pasta de dientes, que la raya. Nunca con agua caliente: el material se deforma y deja de ajustar. Se guarda seca y en su caja.
Depende de cuánto aprietes. Las hay que aguantan años y las que en unos meses vienen muy marcadas. Precisamente por eso se revisa: una férula perforada ya no protege.
Te llamamos hoy mismo para encajar el día y la hora que mejor te venga.
Apretar o rechinar los dientes, casi siempre de noche y sin enterarte.
Chasquidos, dolor al abrir o la mandíbula que se queda trabada.
Si aprietas por la noche o te duele al abrir la boca.
Para qué sirve, por qué no vale una de farmacia y cómo se cuida.
Una pieza rígida hecha a medida que se coloca sobre una de las arcadas para dormir.
Su función es sencilla y muy concreta: interponerse. Cuando aprietas, los dientes de arriba y los de abajo dejan de tocarse entre sí y la carga la recibe ella.
Además reparte los contactos de forma uniforme, lo que suele aliviar la tensión de los músculos. Forma parte de bruxismo y ATM y se indica después de explorar, no por defecto.
No es lo mismo una pieza fabricada sobre el molde de tu boca que una genérica adaptada con agua caliente.
La genérica suele ser blanda. Eso, que parece más cómodo, tiene un efecto contrario en muchos pacientes: al morder algo mullido, el músculo aprieta más. Y como no ajusta con precisión, puede desplazar dientes con el uso continuado.
La hecha a medida es rígida, cubre todas las piezas por igual y se retoca en consulta hasta que los contactos son los correctos. Es la diferencia entre proteger y entretener el problema.
Se saliva más, la lengua la busca y cuesta un poco dormirse con ella. Suele pasarse en dos o tres noches.
Conviene ponérsela un rato antes de acostarse los primeros días, para acostumbrarse despierto. Si al levantarte notas algún diente con presión o la mordida rara, es cuestión de ajuste y se retoca en cinco minutos.
Lo que no hay que hacer es abandonarla porque molesta la primera semana: casi todas las que acaban en un cajón se dejaron en esos días.
Agua fría, cepillo, nada de pasta y nunca agua caliente. Y traerla a las revisiones.
Verla marcada es buena señal: significa que el desgaste va ahí y no a tus dientes. Cuando las marcas son profundas o aparece una perforación, toca renovarla.
En la revisión se comprueba además si la mordida ha cambiado, algo que pasa si hay tratamientos nuevos: un empaste alto o una corona nueva obligan a reajustar la férula.
La clínica está en la Avenida del General Perón 16, a tres minutos del metro de Santiago Bernabéu.
Atendemos de lunes a viernes de 9:30 a 13:00 y de 16:00 a 20:00. La primera visita es gratuita e incluye la exploración del desgaste, que es lo que dice si te hace falta.
Los registros, la entrega y los ajustes se hacen aquí. Si además te duele la articulación al abrir, mira articulación temporomandibular.